Hoy una tristeza inusitada,
soledad de recuerdos.
Le pido a las hierbas aliadas
perderme, no pensar, no pensar.
Buscaré en la piel de la bestia,
los residuos de mi cuerpo
el vuelo del espíritu único.
Le pido a las hierbas sagradas,
me adormezcan y me traspasen
poder realmente ver el camino.
Los insectos preferidos de dios,
la levedad que nos desarma…
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