Me miro sin poder entender
que no soy más que una imagen,
como la que devuelve el espejo.
Después de una fiebre intensa,
entonces la vida, y lo que queda,
se vuelven nada: aguas pérdidas
de una noche mojada de pasión.
Va a ser un invierno muy crudo
meses que dolerán en los huesos,
ya me protege tu amor maternal.
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