Un mimo toma su trabajo muy en serio: vive en una casa de fantasía, lava sus medias imaginarias y toma el té de mentira. Sube por escaleras inventadas a pisos que no existen, para ello deben construir una realidad metafísica que no tiene necesariamente algo que ver con la que todos conocemos. Miran televisión y películas en DVD, pero el televisor es fantástico.
3 comentarios:
¡Yo lo conozco!
Brillante
negro te estas convirtiendo en un FILOSOFO.
No solo son IDEAS GRANDES sino que son muy bellas.
Ser ese mimo es ser VALIENTE sabiendo del SILENCIO del mundo.
Se abren puertas. Entra el viento fresco de quien vé por ellas.
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