Clausuraron un hotel de indigentes
porque daba mal aspecto al barrio,
a pesar de que los crotos se ponían
sus mejores trajes y zapatos.
Había algo más, algo en su mirada,
algo en su forma de juntar basura
y de orinar en las calles
que mortificaba a los vecinos.
Los crotos, descalzos y de largas barbas
se tomaban su vinito al sol de la tarde
calentando los huesos viejos
y alguna pena de una vida anterior.
En silencio, a nadie molestan ellos,
salvo alguna vuelta que su penas
se cruzan con la señal del televisor
y los vecinos ven la otra realidad.
Para ellos es más fácil
que se lleven a los crotos a otro barrio
antes que humanizarse.
1 comentario:
hola loco soy yaco felcitaciones por el blog te dejo el mio y te cuento que en breve publico todo lo que esta aca abrazo grande y te extraño loco .
http://laspalabrassonfuego.blogspot.com/
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