Comenzaba nuestro éxodo,
buscando otro sabor
otras respuestas,
una realidad más extraña
y más familiar.
Buscando otra naturaleza
no tan descolorida,
bajo algún cielo
que no se caiga a pedazos.
Buscando la calma
en el ojo de la tormenta,
sobrevolando los extremos,
donde acaban las nociones.
Una aventura solitaria,
a veces encontrando calma
y otras desarraigo,
para vivir dulcemente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario