Ya las horas de las sombras
han pasado.
Los horizontes se adueñan
del mundo y el mundo es
solo horizontes.
El cielo bate sus alas,
al ritmo cadencioso
del crepúsculo
se funde
de amaneceres.
La luz es un segundo
que lo incendia todo,
lo hermoso se funde
con el caos
y es todo más hermoso
y más caótico.
Las palabras se borran
se vuelven innecesarias
desarticuladas
retorcidas.
La melodía del fin del mundo
transmite infinita paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario